Banco Bolivariano del Ahorro Nacional

Banco Bolivariano

Rafael Rodríguez Olmos

El Banco Bolivariano

del Ahorro Laboral

El anuncio del Presidente Maduro prenden nuevamente las alarmas en torno a una información que es prioritaria para los trabajadores del país, como es el tema de los pasivos laborales. Ya en una oportunidad el camarada Hugo Chávez dijo que esa deuda era impagable. En aquel momento me pregunté de qué tamaño sería porque se había podido pagar la deuda externa que ya era una cifra astronómica. Pero en todo caso, debemos agradecerle al Arañero de Sabaneta que abordara el tema. Incluso tomó algunas medidas para resarcir esa deuda que se acumula desde mitad de los setenta. Algunos dicen que superan los 35 billones de bolívares, otros dicen que 28 billones. Lo cierto es que mucha gente ha fallecido esperando el pago que nunca llegó; y ha heredado a los familiares un vía crucis que pareciera no tener fin. Buscando salidas, Chávez creó aquellos famosos bonos petroleros que no entregaron más.

Ciertamente ese es un problema gigante que debe resolverse de alguna forma. En la Cuarta República se robaron los reales en varias oportunidades. Algunos tenían la suerte de que le pagaran, pero era tan difícil eso. Tal suma de dinero no solo es un problema de una deuda social que debe saldar el Estado, también es económico pues no se puede pagar ese dinero sin buscar una forma de represarlo. Echarlo a la calle crearía un desbalance en la economía del país que no tendría forma de detenerse. Ahora aparece la decisión de crear un fondo de ahorro para las prestaciones sociales. Excelente propuesta, aunque no se dijo el cómo.

Ese fondo que ya sabemos es una monstruosidad de dinero, deber tener obligatoriamente una institución propia, tal como ya tiene por ejemplo La Fuerza Armada del país que tiene su propio banco. En un programa de radio que hice al respecto, un oyente propuso el nombre crear el Banco Bolivariano para el Ahorro Laboral (BBAL).

Muchos dirán que ya existió un banco de los trabajadores que terminó en el desastre, y que de él se derivaron instituciones donde imperó la corrupción. Así fue. Pero también así fue la Cuarta República y así es en muchas de las instituciones donde se supone que existe una revolución y donde se supone que estamos construyendo el socialismo del siglo XXI. Están signadas por la incompetencia y el ladronismo. Una de las primeras cosas que debe privar allí es la fiscalización permanente y la creación de entes que sean monitores constantes de las actividades que allí ocurren. Eso debe estar taxativamente contenido en las reglas de una institución financiera de ese tipo, incluyendo el tipo de actividad personal para el que el beneficiario pida el dinero.

El principio debe ser la creación del banco donde no exista un presidente sino un cuerpo colegiado que responde directamente a una asamblea de ahorristas. Por ejemplo un cuerpo colegiado de cinco miembros que están autorizados para emitir cheques y hacer transacciones. Cheques de cinco firmas. Solo duran en función un año y no pueden regresar a la directiva hasta cinco años después. Los miembros de la asamblea de ahorristas duran dos años y no pueden postularse hasta cinco años después. Esta asamblea se forma con autopostulación y postulación únicamente de sindicatos, gremios y colectivos. No hay cuotas del partido ni del gobierno ni de la Asamblea Nacional ni del Tribunal de Justicia, ni de ningún ente del Estado. Se construye una lista, digital, numerada y pública, que indican los miembros que se van incorporando una vez los anteriores terminen su período.

La pregunta que viene es para qué se usará esa masa de dinero. No será para educación porque se está construyendo un Estado docente donde todo es gratuito. Tampoco sería para la hospitalización, la cirugía y maternidad porque la idea es desarrollar algún día un Sistema Único de Salud, el cual es gratuito. Y si la Gran Misión Vivienda está funcionando, pues el trabajador podría pedir dinero para pagar esa vivienda. Pero en lo personal creo que muy buena parte de ese dinero debe ser para el disfrute de los trabajadores. El mes de vacaciones que debería ser lo correcto. Pero desarrollar una cultura del esparcimiento. El trabajador debe tener un mes de vacaciones pero no para quedarse en casa, sino para distraerse, desestrezarse, divertirse. Es decir, que sienta que valió la pena vacacionar, por lo que sentirá que valió la pena trabajar durante once meses para construir un país , y no le pesará y se sentirá orgulloso de trabajar duro para que sus hijos tengan futuro.

Este banco tendría como meta obligatoria crear una institución que enseñe a los trabajadores a monitorear sus propios recursos, a velar por sus propios intereses. Una escuela donde enseñen administración, contaduría, economía, finanzas, política, teorías, pensamiento, historia, Latinoamérica. Nada puede estar desvinculado de la política, y ésta no puede ser otra que el socialismo del siglo XXI. Todo ello con el asesoramiento del Estado y de las universidades.

Nada de esto es fácil. Pero si el Estado tiene la disposición de crear un fondo de ahorro de las prestaciones sociales, pues mejor que cree el Banco Bolivariano del Ahorro Laboral. Manejado totalmente por los trabajadores. Del seno de esa asamblea saldrán los directivos. Esa asamblea se nutre únicamente de colectivos, sindicatos y gremios y habrá una línea de requisitos mínimos para formar parte de ella.

Dentro de las obligaciones de este banco, debe estar la que reza que cualquier ciudadano, sea ahorrista o no, sea trabajador o no, sea quien fuere, tiene derecho a pedir libros y explicaciones del destino de ese dinero. Eso además debe estar publicado de manera permanente en una página web del banco.

No estamos hablando de dos centavos. Es una masa de dinero casi igual al presupuesto de los países de Centroamérica. Su manejo no puede dejarse en manos de los burócratas del Estado, ni de la delincuencia sindical. No. Es del seno de las masas laborales, gremiales y colectivos de donde saldrá quienes dirijan un banco de esa magnitud. Y por favor, sacarnos de la cabeza el estigma de que la gente no sabe. Puede ser, pero sin duda que aprende. Si algo ha demostrado el pueblo es que aprendió y tiene fe en la construcción de una sociedad nueva. Eso se los enseñó Chávez. Entonces, por qué no crear el Banco Bolivariano del Ahorro Laboral.

 

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2 Respuestas a “Banco Bolivariano del Ahorro Nacional

  1. Marco Tulio Arellano Labrador

    Excelente propuesta para discutirla en la Asamblea Nacional..adelante!..mta Enviado desde mi Windows Phone ________________________________

  2. Marco Tulio Arellano Labrador

    Enviado desde mi Windows Phone

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